Alfonso cocina

A Alfonso le agrada cocinar. Acaso sea una manera más de remediar su soledad. Prepara la cena y como siempre piensa en Josefina. Todo le habla de ella: las patas de pollo se parecen a las de su amada, las arvejas son pequeñas como sus ojos, los fideos son tan largos como sus cabellos, el puré de papas es suave como su piel, una rodaja de zapallo se parece tanto a su sonrisa. Y los limones, bueno ya sabemos a qué se parecen los limones. Sin embargo, lo que más le recuerda a su amada Josefina no son las patas de pollo, ni los fideos, ni las papas, ni el zapallo, ni los limones sino las cebollas. 
Al igual que Josefina las cebollas son capaces de llenar de lágrimas sus recuerdos.
del libro inédito "Alfonso ama a Josefina"

Comentarios

  1. Las hay también pesadas como sandia. Pero las mujeres cebolla son las peores. :)

    Muy bueno, Sandro.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Coincido Malena, gracias por leer y comentar. Cariños

      Eliminar
    2. jajajaja, siempre con ese humor Centurión!!! Te van a cascotear las mujeeeeeeres. Me pareció muy divertido. Gracias

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

LA EMPANADA

En legítima defensa

EL JUEGO DE LAS 10 REGLAS