Alfonso y las nubes

Alfonso está tirado en el patio mirando el cielo. Es acaso un espantapájaros volteado por el viento, un promontorio de carne, una cicatriz del suelo que los pastos esquivan. Allí, adherido al suelo como una estampita del dolor profano mira el cielo inmenso e inalcanzable. Lo perturban sobre todo las formas que se dibujan en las nubes que se mueven hacia el norte. Una paloma, un caballo, un tractor, de pronto ninguna se parece a Josefina, que siempre ha sido la única nube que cubre su cielo.

Del libro inédito "Alfonso ama a Josefina"

Comentarios

  1. Buena pieza, Sandro. ¿Cuando tendremos el resto publicado?

    Un abrazo,

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Pedro, es un libro en proceso de creación que como los anteriores nace en el blog con la complicidad y la crítica de los lectores. Así que se aceptan sugerencias. GRacias por leer y comentar.

      Eliminar
  2. Estas cosas son propias del amor, sí sí. Muy buenas metáforas, contrastantes. Me encantó lo de la estampita del dolor profano! Un abrazo

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

LA EMPANADA

En legítima defensa