Un trámite

Al final fue un trámite. Apenas hubo que completar un formulario con buena letra, fotocopias del DNI y de la partida de nacimiento, la huella dactilar, un testigo, una firma aquí y otra allá y listo.
Ahora, todo está en regla. Mañana, bien temprano, el pelotón de fusilamiento vendrá a buscarme.

Comentarios

  1. Genial! Esto sí que es final inesperado eh!

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  2. Qué buen final, Sandro. Un microcuento de primera.
    Saludos.

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  3. Hola, bonito blog. Por ciertro, acabo de iniciar el proyecto 365: escribir un relato por cada día del año. Si quieres seguirme, mi blog es: http://pepitas-de-oro.blogspot.com.es

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